Simplemente no soy de este mundo… Yo habito con frenesí la luna. No tengo miedo de morir; tengo miedo de esta tierra ajena, agresiva… No puedo pensar en cosas concretas; no me interesan. Yo no sé hablar como todos. Mis palabras son extrañas y vienen de lejos, de donde no es, de los encuentros con nadie… ¿Qué haré cuando me sumerja en mis fantásticos sueños y no pueda ascender? Porque alguna vez va a tener que suceder. Me iré y no sabré volver” (…)
— En extrañas cosas moro. Alejandra Pizarnik. (via amaneceresdespiertos)
Lo más frustrante era, tal vez, el hecho incómodo de sentir mariposas en la cabeza, cuando realmente, tenían que encontrarse en el estómago. O quizás, estaba enamorada de sus filosofías. Eran adictivos sus ojos, sus palabras. Era sedante cualquier cosa saliendo de semejante amor. A saber.
— (via amaneceresdespiertos) TRUE!






